El DS 50 del Ministerio de Obras Públicas aprueba el Reglamento de Instalaciones Domiciliarias de Agua Potable y de Alcantarillado, conocido como RIDAA. Su artículo 53 fija cuándo un edificio debe tener red húmeda y red seca, y cómo deben ser.
Artículo 53
Quién debe tener red húmeda
Los inmuebles destinados a la reunión de personas, como hospitales, comercio, escuelas, industrias, edificios públicos y deportivos, y los edificios de tres o más pisos, deben considerar para fuegos incipientes una boca de incendio de 25 mm como mínimo por piso, conectada al sistema de distribución de agua del edificio.
Las bocas de incendio se distribuyen de manera que ningún punto del inmueble quede a más de 25 metros de ellas, con una manguera que cubra el punto más alejado, y con acceso expedito y fácil accionamiento de válvulas y mangueras. En edificios de departamentos van en espacios comunes.
Artículo 53
Cómo debe ser la boca de incendio
El nicho se ubica entre 0,9 y 1,5 metros sobre el nivel del piso y cuenta con una manguera resistente a 80 °C, con certificado de calidad. La boca tiene llave de cierre rápido, válvula de bola o globo angular de 45°, y una manguera semirrígida del mismo diámetro, con su pitón.
Las mangueras no pueden estar sometidas a presiones mayores que 70 m.c.a. Cuando no se puede cumplir la distancia de 25 metros, se aceptan mangueras más largas siempre que entreguen una presión de 8 m.c.a. a la salida.
Artículo 53
Red seca desde cinco pisos
Los edificios de cinco o más pisos de altura deben instalar una red seca, independiente de la red de agua para el consumo: una tubería matriz de uso exclusivo del Cuerpo de Bomberos, de acero galvanizado y 100 mm de diámetro mínimo, verificada para un caudal total de 24 l/s con 50 m.c.a. en la boca de salida más desfavorable.
Su parte inferior remata en el exterior en dos bocas de 75 mm a un metro de altura, de fácil acceso y junto a las entradas principales del edificio, con uniones Storz y tapas aseguradas con cadenilla.
Dentro del edificio, la red seca tiene bocas de salida señalizadas en todos los pisos, incluidos los subterráneos, en espacios comunes, de modo que ningún punto quede a más de 40 metros de una boca.
En la práctica
Tenerla no basta: hay que probarla
Una red que cumple el reglamento en el papel puede fallar el día del incendio por corrosión, fugas, válvulas trabadas o bombas que no levantan la presión. Por eso se inspecciona y se prueba en forma periódica, con un informe que documente su estado.
Texto del artículo: DS 50 del Ministerio de Obras Públicas, Reglamento de Instalaciones Domiciliarias de Agua Potable y de Alcantarillado (RIDAA), artículo 53. Esta guía resume la norma y no reemplaza la lectura del texto vigente.